Un lugar de reunión y revelación

¿Qué es el propiciatorio que se encuentra sobre el arca del pacto?

El arca del pacto era una caja que contenía las tablas de los Diez Mandamientos (Éxo. 25:21, 22). El propiciatorio era una tabla de oro puro sobre la que se encontraban dos querubines, tallados en una sola pieza junto con el propiciatorio, enfrentados y mirando hacia abajo con alas extendidas hacia arriba (vers. 20). Se describe como una pieza del mobiliario del Santuario que se colocaba sobre el arca del pacto (vers. 19; 26:34). En un sentido, era la tapa del arca, si bien cumplía un propósito y función definidos.

1. Lugar de la expiación: La palabra hebrea traducida como propiciatorio (kapporet) está relacionada eti-mológicamente con el verbo kipper («expiar, hacer expiación»), indicando que probablemente significa «el lugar de la expiación». Durante el día de la expiación, se rociaba la sangre de un sacrificio sobre el propiciatorio y frente a él, para remover el pecado y las impurezas del Lugar Santísimo (Lev. 16:14-16). Era necesario hacer esto porque mediante el sistema de sacrificios, Dios expiaba y removía los pecados de las personas, transfiriéndolos a su misma presencia. El kapporet era el lugar donde, sobre la base de la sangre del sacrificio, Dios hacía efectiva la expiación al otorgar el perdón. Allí recibía la sangre de los sacrificios, en lugar de la vida de los pecadores. El día de la expiación se quitaban de la presencia divina el pecado y las impurezas, que eran enviados a su lugar de origen: a Azazel (vers. 10, 21, 22).

2. Lugar de reunión y revelación: El kapporet era el símbolo supremo de la presencia localizada de Dios entre su pueblo. Entre los querubines se manifestaba visiblemente la presencia de Dios. Así brindaba acceso a Dios en un espacio único desde el cual podía hablar a sus siervos. El Señor le dijo a Moisés: «Yo me reuniré allí contigo en medio de los dos querubines que están sobre el arca del pacto. Desde la parte superior del propiciatorio te daré todas las instrucciones que habrás de comunicarles a los israelitas» (Éxo. 25:22, NVI). Dios se colocaba en ese lugar para instruir a su pueblo y reve¬larle la voluntad del Señor del pacto. El acceso directo a ese objeto santísimo se limitaba a Moisés y Aarón, pero desde allí todo el pueblo de Israel podía acceder a Dios. Para los israelitas, el tabernáculo era una tienda de reunión o de encuentro con el Señor. Pero en realidad, estaban ante el kapporet a la distancia, para que Dios los instruyera a través de los sacrificios y los mediadores sacerdotales. Los sacerdotes tomaban los gozos, la gratitud y los pecados del pueblo, y se los entregaban al Señor, que estaba sentado sobre el kapporet. A su vez, llevaban a la gente la seguridad del perdón, la acepta¬ción y las bendiciones del Señor.

3. Centro cósmico: El kapporet nos habla de un Dios que interactúa con los seres humanos en un mundo de pecado e impurezas. Está presente y cerca de nosotros, pero distante de nosotros en el Lugar Santísimo, el lugar donde el cielo y la tierra se tocan de manera única, porque el Señor está presente en ambos. Desde el tabernáculo, llamado la casa del kapporet, Dios se reunía con su pueblo y le hablaba. Cristo ahora intercede por nosotros ante el Padre en el Templo celestial, donde se ubica el centro administrativo cósmico del orden y la expiación.

Fecha: 
7/18
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